Desnutrición en la tercera edad, soluciones

En el anterior post comentábamos las causas de la desnutrición en la tercera edad y cómo éstas pueden conducir a ciertos problemas de salud. Las causas pueden parecer simples aunque la desnutrición está a menudo causada por una combinación de problemas físicos, sociales y psicológicos.


Además, la desnutrición puede conducir a la falta de interés en la propia alimentación o a la falta de apetito, lo que sólo empeorará el problema. Pero los pequeños cambios en la dieta pueden marcar la diferencia en la salud del adulto mayor y en su bienestar.

Soluciones a la desnutrición en la tercera edad

  • Involucrar a los médicos: Si tu ser querido está perdiendo peso, consulta con sus médicos para identificar los factores que pueden estar contribuyendo. Esto puede incluir: un cambio de medicamentos que puedan estar afectando el apetito, suspender las restricciones en la dieta hasta que esté comiendo con mayor eficacia, trabajar con un dentista para tratar el dolor oral o problemas de masticación. También se puede pedir una remisión a un especialista en dietética y preguntar acerca de los suplementos nutricionales.
  • Consumir alimentos nutritivos: Anímale a probar, por ejemplo, la crema de cacahuete y otras mantequillas de nueces en pan tostado y galletas, frutas frescas y verduras crudas. Espolvorear nueces finamente picadas o germen de trigo en el yogur, fruta y cereales. Añadir claras de huevo a los huevos revueltos y tortillas. Agregar el queso para sándwiches, verduras, sopas, arroz y fideos. Hacer la dieta restringida más atractiva usando aliño de limón, hierbas y especias. Si la pérdida del gusto y del olfato es un problema, experimenta con los condimentos.
  • Tentempiés: Una pieza de fruta o queso, una cucharada de crema de cacahuete o un batido de fruta puede proporcionar los nutrientes y calorías necesarios.
  • Evitar la soledad en las comidas: invita a tu ser querido a casa para las comidas ocasionales. Anímale a que participe en los programas donde él o ella pueda comer con los demás.
  • Fomentar la actividad física regular: El ejercicio diario, como un simple paseo, puede estimular el apetito y fortalecer los huesos y los músculos.
  • Proporcionarle alimentos básicos y económicos: hacer una lista de compras para el supermercado, comparar precios y elegir marcas genéricas. Frecuentar restaurantes que ofrezcan menús para la tercera edad.

Recuerda que identificar y el tratar los problemas de nutrición temprano ayuda a conservar la buena salud, la independencia y una mayor longevidad. Toma medidas ahora para asegurar la nutrición de tu ser querido.